La siguiente entrega del Opel Corsa llegó en 1993, con el Opel Corsa B, que estuvo a la venta hasta el año 2000. Según la propia marca, en Rüsselsheim se tomó la decisión de hacer un modelo que resultara más atractivo para las mujeres, de manera que recurrieron a un diseño más redondeado y con formas más suaves, obra del diseñador Hideo Kodama. 

El modelo era 10 centímetros más largo que su predecesor, y también más espacioso por dentro. En esta generación se introdujeron elementos como los motores de inyección (catalizados), el sistema ABS o los airbags frontales, y en algunos mercados se estrenaron las versiones sedán, familiar y pick-up, así como la variante GSi, con un bloque 1.6 derivado del modelo anterior, pero con 16 válvulas y 109 CV. Esta generación vendió 4 millones de ejemplares a nivel global.