El bloque 1.2 PureTech 130 de gasolina, de tres cilindros y turboalimentado, ofrece una potencia de 130 CV y un par motor máximo de 230 Nm, desde 1.750 rpm. En la práctica, se trata de un propulsor bastante elástico, que recupera bien a partir de unas 1.500 vueltas y comienza a empujar con más ganas cuando nos acercamos a las 2.000.

La caja de cambios de seis marchas tiene buen tacto, con recorridos algo largos, pero su funcionamiento es solvente. El sonido del motor, por su parte, es bastante peculiar, grave y con cierto traqueteo, y aunque no enamora especialmente, resulta agradable (y más perceptible todavía si activamos el modo 'Sport').

En cuanto a consumo se refiere, durante nuestra prueba logramos obtener una cifra media de 6,5 litros cada 100 kilómetros, según el ordenador de a bordo, mezclando conducción interurbana (en su mayoría) con algo de carretera y trayectos por ciudad.