En homenaje al Renault 5 Turbo, la firma francesa concibió un Clio con el mismo esquema: motor en posición central y propulsión trasera. Al inicio, el motor 3.0 V6 desarrollaba 230 CV y, con el restyling, la cifra llegó a los 255. El más potente costaba 42.000 euros y, aun así, sí hubo apasionados que no dudaron en adquirirlo.