Como era de esperar, la línea de techo del Atero estaba inclinada hacia la zaga, ya que se prescindió del pilar B y el pilar C se amplió, convirtiéndose en un coupé. Llaman la atención los faros LED delanteros, las grandes entradas de aire del paragolpes o las llantas, tomadas del Octavia RS. A pesar de no ser demasiado potente, su equipo de frenos sí estaba a la altura, con discos ventilados.