En el segundo escalón del podio encontramos otro BMW 328, pero en este caso un Roadster, icono de la deportividad alemana de los años 30. Este coche de carreras, biplaza y descapotable, es un verdadero mito para todo coleccionista que quiera ser admitido en los más importantes eventos y competiciones, incluida la Mille Miglia. 

El ejemplo perfecto es el BMW 328 Roadster de 1937 (con número de chasis 85095), que se subastó en 2014 por 901.475 euros, un récord que todavía sigue vigente para este modelo. El motor es el clásico 2,0 litros de seis cilindros en línea y 80 CV.