Tras la Segunda Guerra Mundial, el GT más deportivo y lujoso de la marca de Múnich fue el BMW 503, que aprovechó el motor V8 del 502 que le precedió, para ofrecer coupés y descapotables con un genial rendimiento y un diseño único. Un 503 Cabriolet de 1957 logró alcanzar un récord en 2017, vendiéndose en subasta por un precio de 530.868 euros.

El de la imagen es uno de los 129 Cabriolet producidos por la firma, diseñado por Albrecht von Goertz y destinado en su momento a un pequeño círculo de ricos entusiastas. No obstante, el motor V8 de 3,2 litros y 140 CV permite a este coche de los años 50 rozar los 190 km/h.