El Cherokee recibió un interesante restyling hace casi dos años, gracias al cual, se abandonaron los controvertidos faros dobles y se modificaron los paragolpes y los pilotos. Además, se incluyeron nuevos juegos de llantas de aleación. 

Pero lo que se siguen manteniendo, para conservar la seña de identidad de cualquier Jeep, son las siete ranuras del frontal y los pasos de rueda con formato trapezoidal.

Desde luego, el SUV estadounidense ha ganado en seducción, algo que, a la postre, puede decantar muchas ventas, más aún en el segmento Premium donde se encuentra integrado.