Que el Jeep Cherokee va más allá de ser un SUV y se acerca a los argumentos de un todoterreno, lo demuestran dos tecnologías. Por un lado, el sistema de tracción total Active Drive II, que incluye reparto variable del par entre los dos ejes, más la solución 4WD Low, que imita el funcionamiento de una reductora (la primera velocidad tiene un desarrollo muy corto), y el control de descenso de pendientes. 

Por otro, también disponemos del control de tracción avanzado Selec-Terrain, con cuatro programas disponibles: Auto, Snow (Nieve), Sport y Sand/Mud (Tierra/Barro).