En la industria del automóvil, muchos fabricantes, como Audi, Volvo, Mercedes-Benz o Fiat, han utilizado motores de cinco cilindros, aunque normalmente dispuestos en línea. El motor V5 es, por tanto, una rareza, y fue una propuesta de Volkswagen, que en 1997 presentó un bloque de cinco cilindros en V, con 2,3 litros de cilindrada y una potencia inicial de 150 CV (también hubo versiones de 170 CV, con cuatro válvulas por cilindro). Este bloque VR5 no tuvo demasiado éxito, pero si fue utilizado en modelos como el Volkswagen Golf, el Volkswagen Bora o incluso el SEAT Toledo.