Los motores de ocho cilindros en línea no han sido precisamente poco habituales, ya que hubo muchos vehículos con bloques 8L a principios del siglo XX, pero hoy en día está en desuso, a favor de motores de ocho cilindros pero dispuestos en V, mucho más compactos.

El primero probablemente lo fabricó Daimler, aunque después los usaron marcas como Bugatti, Opel o Buick. En competición también los utilizaron firmas como Duesenberg o Alfa Romeo, y uno de los últimos modelos en equiparlo fue el Mercedes-Benz 300 SLR con el que Stirling Moss (en la imagen) conquistó la Mille Miglia de 1955.