El interior del Swift no presenta grandes lujos, pero es cierto que el diseño resulta atractivo y que no le falta de nada. Además, el ensamblaje de los materiales empleados es bueno (aunque algunos plásticos duros queden a la vista), por lo que transmite sensación de calidad y solidez.

En la instrumentación hay un display de 4,2 pulgadas, aunque la pantalla que centra todo el protagonismo es la del sistema multimedia, de mayor tamaño y manejo táctil. Desde ella, se gestionan, por ejemplo, el navegador o los protocolos de conectividad MirrorLink, Apple CarPlay y Android Auto.