Renault acompañó el lanzamiento del Twingo, en 1993, con una publicidad original e imaginativa, pero lo cierto es que el pequeño urbano no era tan rápido en la vida real como lo era sobre esta lancha. Bajo el capó escondía un motor atmosférico de gasolina, con 1,3 litros y 54 CV, que ya había utilizado el Renault 5 en 1972. A partir de mayo de 1996, dispuso de un propulsor más moderno, un 1.2 de gasolina, con hasta 75 CV.