Inspirado en el monoplaza de Fórmula 1 de idéntico nombre, el Ferrari SF90 Stradale es el primer híbrido enchufable de producción de Maranello, y el Ferrari de carretera más potente de la historia. El propulsor es un V8 biturbo de 4,0 litros que, combinado con tres motores eléctricos -uno entre el motor y la caja de cambios, y los otros dos en el eje trasero-, es capaz de generar una potencia total de 1.000 CV. Tarda 2,5 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, 6,7 en alcanzar los 200 km/h y la velocidad máxima declarada es de 340 km/h.