Frente al futurista habitáculo del Peugeot 208, el interior del Opel Corsa es convencional... y eso no es un aspecto negativo, ni mucho menos. La instrumentación es legible y los mandos de la climatización se gobiernan con facilidad, al igual que la pantalla táctil central, que puede alcanzar las 10,0 pulgadas.

Eso sí, el cuentarrevoluciones es el mismo que el del Corsa de gasolina (la zona roja comienza en 6.500 vueltas), algo que se solucionará con la llegada de la instrumentación digital. Además, solo hay un plafón de luz, por lo que la zona trasera se queda a oscuras de noche o en un garaje.