La firma alemana creó este distinguido urbano en honor al fundador de la compañía. Sin embargo, el vehículo coincidió con los momentos más difíciles de Opel como marca, hasta su adquisición por parte del Grupo PSA. Los nuevos responsables decidieron que el ADAM no tenía cabida en los planes de futuro de la marca.

Con un mercado decididamente volcado hacia los SUV, los nuevos dueños de Opel finiquitaron la producción del ADAM, del Karl y del descapotable Cascada (Cabrio, en nuestro país).