El compacto de cinco puertas se comercializó solo un par de años después del estreno del prototipo Audi Al2. Debido a su ligera carrocería de aluminio y al empleo de motores de baja cilindrada, el A2 se produjo en una línea separada de la fábrica en Neckarsulm, Alemania. Incluso dispuso de una variante particularmente austera, el A2 3L, con un motor turbodiésel 1.2, de tres cilindros, con un consumo medio oficial inferior a los 3,0 litros cada 100 kilómetros.

También existió una versión, totalmente eléctrica, que en octubre de 2002 recorrió 600 kilómetros sin recargar, entre Múnich y Berlín, y llegó a su destino, además, con un 18% de la batería.

Pero el Audi A2 se adelantó a su tiempo y fue demasiado bueno para esa época. La prensa especializada elogió el modelo alemán por su diseño de vanguardia, algo que a los clientes no les llegó a cautivar. Como resultado, las ventas fueron demasiado bajas. Durante seis años de producción, se fabricaron y vendieron 176.377 automóviles.