Aunque los orígenes de la compañía se sitúan en 1906, no fue hasta 1910 cuando la empresa fue adquirida por empresarios lombardos y el nombre, modificado a A.L.F.A. (Società Anonima Lombarda Fabbrica Automobili).

En 1915, la empresa pasó por problemas económicos y, para evitar su desaparición, el empresario Nicola Romeo cobró protagonismo. De hecho, en 1920, se hizo con la propiedad de la empresa, pasándose a llamar Alfa Romeo.