La boca de GNC está adjunta a la de gasolina y el carburante se almacena a 200 bares de presión. Después de pagar, el usuario tan solo tiene que anclar la manguera y apretar un botón verde situado en el surtidor. 

Por cierto, ¿sabes cuál es el precio del GNC? Por debajo de 1 euro, en el entorno de los 0,90 céntimos. Eso significa que llenar el depósito tan solo cuesta 15,93 euros. Un gran ahorro que se nota día a día.