Sin embargo, el punto fuerte de este modelo, está bajo su carrocería y queda representado por un motor turboalimentado de gasolina, de 2,0 litros de cilindrada que anuncia 258 CV y 400 Nm de par, entre 1.550 y 4.400 vueltas.

Asociado a la transmisión automática con convertidor de par Steptronic, de ocho marchas, y al sistema de tracción total xDrive, el modelo alemán se postula como un auténtico velocista: alcanza una velocidad máxima de 250 km/h (autolimitada) y acelera de 0 a 100 en 5,8 segundos.

Dicho esto, el propulsor demuestra una fuerza descomunal desde un régimen relativamente bajo, aunque es cierto que no llega a enamorar como lo hacen los bloques de seis cilindros de la marca: ni por sonido, ni por refinamiento. Y el consumo medio, aunque está homologado en 7,2 litros cada 100 kilómetros, puede superar los 8,0 litros con bastante facilidad.

Ahora bien, su dinámica de conducción está tan afinada, que no querrás parar de conducirlo, ya sea por la ciudad, en autopista o en tramos de curvas.

Dejando a un lado las opciones, que como has visto pueden llegar a ser muchas y muy costosas, el precio de este familiar de espíritu deportivo es de 51.850 euros, con la transmisión Steptronic, y de 52.087 euros, en el caso de optar por la denominada Steptronic deportiva.