En segundo lugar solo podría estar un coche muy especial, el Aston Martin DP215 Grand Touring Competition Prototype, un ejemplar único, fabricado para las 24 Horas de Le Mans de 1963. 

Una aerodinámica carrocería 'berlinetta' para poder alcanzar los 320 km/h en la recta de Mulsanne, con Lucien Bianchi y Phill Hill a los mandos, o un motor de 327 CV, son algunos de los elementos que en 2018 lo convirtieron en una belleza por la que se llegaron a pagar 19,4 millones de euros.