En el noveno puesto encontramos el primer Aston Martin con una carrocería especial, el DB2/4 Spider de 1954, carrozado por Bertone, con ese estilo de barqueta de carreras, obra de Franco Scaglione.

Solo hay tres Aston Martin como este, encargados en su día por S.H. 'Wacky' Arnolt para clientes especiales americanos, y esto explica los 2,7 millones de euros pagados en 2016, en Pebble Beach. Bajo el capó 'ronca' un motor de 2,9 litros, atmosférico, de seis cilindros en línea y 140 CV.