Empezamos por el legendario DB5, un deportivo que, en parte gracias a James Bond, se ha convertido en un icono de estilo británico y también de Aston Martin.

En 2017, se vendió en subasta este exclusivo DB5 Convertible de 1965, el descapotable que más tarde se denominó Volante, por 2,4 millones de euros; una cifra muy elevada para el modelo, que se puede justificar por la rareza del volante a la izquierda (menos de 40 unidades) y por la restauración de primer orden.

Esconde un motor atmosférico de gasolina, de seis cilindros en línea y 4,0 litros, con unos 286 CV de potencia, que permite a este fascinante modelo alcanzar nada menos que 230 km/h.