En la etapa final de los 10 años de producción del Ghost, Rolls-Royce creó la edición Zenith, limitada a 50 ejemplares, que tomaba inspiración del prototipo 200EX, que a su vez adelantó el propio Ghost lanzado en 2009.

El modelo contaba con elementos artísticos en la consola central y un lingote conmemorativo de la figurita 'Spirit of Ecstasy' del propio 200EX. También equipaba el techo 'estrellado' de la marca e iluminación ambiente, que emergía de revestimientos de cuero perforado.