Un comprador norteamericano, el señor Fux, decidió que quería un coche a juego con el color naranja chillón de un chal que encontró en Florida, y así nació el Cullinan en naranja Fux.

A la compañía le llevó casi un año poder replicar el tono del color, que cuenta con siete capas y está pulido a mano. Por dentro, el coche cuenta con cuero blanco con costuras en naranja y una moldura decorativa Fux Orange.