Partiendo de que el Jetta tiene más tirón fuera de Europa, en mercados como Estados Unidos, Canadá o China, no es de extrañar que poca gente recuerde su variante híbrida.

Pero la tuvo, es cierto. Concretamente, con una potencia de 170 CV y un consumo medio de 4,2 litros cada 100 kilómetros, que eran apenas un par de décimas más que el Prius de la época.