A diferencia de Toyota, que lleva unas dos décadas explotando con éxito las posibilidades de los híbridos convencionales en Europa, a Honda le ha costado bastante más dar con la tecla.

Es algo que pudimos ver con el Civic IMA y con el Jazz híbrido, pero también, con el Insight, un modelo que podría haber sido un rival para el Prius, si hubiera convencido a los conductores. Cosa que no sucedió, por cierto.

Sin posibilidad de contar con un modo de conducción 100% eléctrico, combinaba un motor de gasolina de 88 CV y uno eléctrico de 14. En total, se quedaba en 88 CV y tenía un precio de partida de nada menos que 19.900 euros.