El Maserati 300S es uno de los deportivos más famosos y exitosos de todos los tiempos y, por eso, en 2013 se subastó un espléndido ejemplar de 1955 por 4,7 millones de euros, que se dice pronto. Actualmente, es el récord de un coche Maserati y se trata de un modelo de carreras que está listo para participar en las competiciones de históricos más famosas del mundo.

El primer cliente fue el piloto y fabricante estadounidense Briggs Swift Cunningham y lo utilizaron originalmente en carreras Bill Spear y Sherwood Johnston. Bajo el largo capó delantero, creado por las hábiles manos de Fantuzzi, se encuentra un seis cilindros en línea de 3,0 litros y 260 CV, capaz de catapultar este 300S hasta los 290 km/h.