El Maserati A6GCS/53 Spider de 1955 es segundo en este ranking por muy poco, pero los 4,6 millones de euros que pagaron por él en 2018 siguen siendo una cifra impresionante para cualquier automóvil.

Este espectacular descubrimiento es uno de los tres ejemplares fabricados por Carrozzeria Frua y ha tenido una larga historia de propietarios italianos y americanos pero, sobre todo, se ha convertido en un símbolo del diseño automovilístico italiano, al ganar varios concursos de elegancia de todo el mundo. El motor, de seis cilindros en línea, es un 2,0 litros que ofrece una potencia de 170 CV.