El tercer puesto de este ranking es para un Maserati 250F de 1956, un modelo que apenas dos años antes contribuyó a la victoria de Juan Manuel Fangio en el campeonato de pilotos de Fórmula 1. 

El chasis del 2525 es con el que el mítico Stirling Moss ganó el GP de Italia de 1956 y que acabó en Estados Unidos antes de ser subastado en 2014 por 4,1 millones de euros, nada menos. El motor es un 2,5 litros de seis cilindros en línea y 270 CV de potencia.