El honor de abrir la clasificación de coches más caros de la marca lo tiene el Maserati 5000 GT Coupé Indianápolis de 1961, apodado 'Coche de Reyes' por la rica y aristocrática clientela que se hizo con gran parte de la producción, que se limitó a solo 34 unidades.

En 2016 se vendió un ejemplar en Estados Unidos por el equivalente a 1,5 millones de euros, que además fue el primer modelo con carrocería Allemano, presentado en el salón del automóvil de Turín de 1961, y actualmente en perfecto estado de revista. El motor es un 5,0 litros V8 de 340 CV.