Unos años después del 24 HP, el fabricante italiano lanzó el RL. Este coche no solo compitió en la Targa Florio de 1923, sino que ganó la carrera con solvencia.

Además, gracias a este modelo, nació el distintivo Quadrifoglio Verde. Antes de la carrera, el piloto Ugo Sivocci tenía este amuleto de la suerte pintado en la parte delantera de su coche. Desde entonces, todos los deportivos de Alfa Romeo lucen este emblema.