Lanzado en 2018, este propulsor fue el primer tricilíndrico en la historia de Volvo. Lo emplea el XC40 y, al igual que la mecánica de BMW, cubica 1,5 litros. Recientemente, ha pasado de 156 a 163 CV y, según se comenta, la marca sueca está trabajando en versiones aún más potentes.