Los británicos de Land Rover también tienen planes de hacer algo similar, electrificando el legendario Defender. Un modelo que, por otra parte, hace ya mucho tiempo que es eléctrico en los safaris de Sudáfrica, para poder acercarse silenciosamente a los animales. En 2007, la marca mostró en el salón de Ginebra uno de los siete prototipos sin motor de combustión para realizar pruebas fuera del asfalto.   

Aquellos vehículos utilizaban un motor eléctrico de 94 CV y 330 Nm, en lugar de un propulsor turbodiésel, además de una batería de 410 kilogramos de peso, con una capacidad de apenas 27 kWh.

La autonomía de estos todoterreno, de 80 kilómetros, era algo ridícula, pero el Defender eléctrico podía circular hasta ocho horas seguidas a baja velocidad, según los responsables del proyecto. La carga de la batería, a través de un cargador 'rápido' de 7 kW, duraba cuatro horas, o bien 10 horas a 3 kW.