El segundo puesto de la clasificación lo ocupa el Porsche 956, uno de los coches de resistencia más legendarios, tecnológicos y con más victorias en la historia del automovilismo.

Aerodinámicamente avanzado, dispone de 630 CV, gracias a un motor de seis cilindros y 2,6 litros, con el que el coche supera los 360 km/h. Un clásico atemporal que merece el protagonismo de los museos más prestigiosos, ya que este coche ganó las 24 Horas de Le Mans de 1983, con Schuppan, Haywood y Holbert.