Conocido por ser el coche en el que murió el joven actor James Dean en 1955, el Porsche 550 permanece en los anales de la historia como uno de los clásicos de las carreras de los años 50.

El más caro de todos se subastó en 2016 por 5,41 millones de euros, después de una larga trayectoria de éxitos en diversas competiciones de Estados Unidos. Este deportivo de raza monta un motor de cuatro cilindros y 1,5 litros, con 110 CV, en posición central trasera.