El Porsche 907 es el coche que defendió los colores de la casa alemana en las carreras de resistencia, dominadas a finales de los años 60 por Ford y Ferrari, consiguiendo buenos resultados.

El 907 con cola larga (Longtail) tiene un cockpit cerrado y perfilado y es uno de los dos que quedan de los ocho fabricados por Porsche. En concreto, es el chasis 005, ganador de su categoría, con Steinemann y Spoerry, de las 24 horas de Le Mans de 1968.

Esto justifica el precio por el que fue adquirido en 2014 en Estados Unidos. El motor es un 2.2 bóxer, de ocho cilindros, con 270 CV.