Sin duda uno de los principales motivos de compra de un híbrido es el ahorro de combustible que es capaz de conseguir frente a un modelo convencional (además de las ventajas de la etiqueta ECO) y, en el caso del Corolla, en este apartado cumple con nota.

El sistema híbrido del modelo combina un motor 1,8 litros de gasolina, atmosférico, de cuatro cilindros y de ciclo Atkinson, que desarrolla 98 CV de potencia y 142 Nm de par motor máximo, con un motor eléctrico de 72 CV y 163 Nm, además de con una pequeña batería de iones de litio de 0,745 kWh. La potencia total del conjunto, no obstante, no es la suma de la de ambos motores, sino 122 CV. 

Toyota aseguró durante el lanzamiento del modelo que, ahora, su sistema híbrido hace uso del motor eléctrico en más situaciones, y lo cierto es que, efectivamente, da la sensación de que el modelo funciona más tiempo con electricidad, siempre y cuando no abusemos del acelerador. Esto, lógicamente, redunda en un consumo de combustible muy ajustado.

De hecho, a diferencia de otros modelos, en el Corolla 125H es realmente factible acercarse a la cifra homologada de consumo medio, de 3,3 litros, ya que en recorridos urbanos e interurbanos el ordenador ronda con facilidad los 4,0 litros, e incluso se pueden llegar a ver cifras ligeramente inferiores. A la hora de ponerse en carretera, el consumo es también bastante contenido, ya que a velocidades de autovía puede moverse en unos 5,0 litros de media sin demasiado problema.