A priori, el León seguirá apostando por la plataforma modular MQB, que adoptó la anterior generación (fue el segundo modelo del Grupo Volkswagen en emplearla, tras el Audi A3).

Una base polivalente, que también emplean el Ateca o el Tarraco, y compatible con múltiples variantes, como la tracción total o un sistema de propulsión híbrido enchufable.

Eso sí, esperamos que se reduzca el peso del conjunto, aunque aún no hay nada confirmado al respecto.