¿Quieres un ejemplo a la inversa? Aquí lo tienes. La verdad, el diseño del frontal de esta generación del Clase E supuso un interesante punto de ruptura con lo que se había hecho hasta el momento en la marca. Incluso, consiguió lo que hoy en día es casi imposible: distinguir un Clase E, de un C o un S, de un rápido vistazo al frontal.