El modelo de la marca del óvalo ha sufrido una transformación, pasando de coupé a un SUV urbano, adaptándose al gusto mayoritario de estos tiempos, dominados por la fiebre todocamino.

El diseño de los faros del nuevo Puma son menos puntiagudos que los del original y, de alguna forma, se inspiran en los que luce su todopoderoso hermano mayor, el Ford GT de última generación.