En el pasado, las marcas japonesas construyeron berlinas medias de mucha calidad, aunque con una imagen muy discreta. Eso sucedió con el Nissan Primera, heredero del Bluebird de 1990.

Con código interno P10, fue el primer modelo desarrollado y producido por Nissan, específicamente, para el mercado europeo. Hasta 1997, el Primera P10, con mecánicas entre 75 y 150 CV, permaneció en el mercado. Incluso alcanzó cierta relevancia en algunos campeonatos de turismos europeos.