La unión de fuerzas entre Ford y el fabricante de gafas Hackers fue bastante especial, ya que crearon un único Ka, que fue subastado entre los seguidores de la marca en las redes sociales.

Eso sí, lo curioso es que fue una subasta inversa, que se inició en 12.000 euros... y cuyo precio iba bajando 1 euro cada segundo. De este modo, tras un proceso de cerca de una hora y media, el coche se acabó vendiendo por 7.088 euros.