El deportivo asiático desapareció completamente del mercado desde 1972 hasta 1989. La 'resurrección' se produjo con el Skyline GT-R (R32), diseñado por NISMO y, a diferencia de las dos anteriores entregas, con tracción a las cuatro ruedas. 

El nuevo motor, de 2,6 litros, desarrollaba 280 CV y 353 Nm, cifras mucho mayores que las anteriores. Este vehículo ganó cinco títulos del Campeonato Japonés de Turismos y estableció extraoficialmente el récord del coche de producción más rápido en Nürburgring-Nordschleife.