El Honda HR-V Sport está disponible con cambio manual de seis velocidades o automático con variador continuo CVT. En nuestro caso, hemos probado una unidad con cambio manual y el resultado ha sido bastante satisfactorio. La relación de marchas permite aprovechar al máximo el rendimiento del propulsor que, dicho sea de paso, dispone de una puesta a punto excepcional.

En este sentido, el motor destaca, sobre todo, por su elasticidad y por la 'alegría' con que sube de vueltas. Eso nos eximirá de recurrir al cambio con mucha frecuencia... aunque, como decíamos antes, dada la precisión y el escaso recorrido de la palanca del cambio nos incite a lo contrario.

Además, la suspensión deportiva, específica de este acabado, aporta un plus de firmeza y estabilidad, muy recomendable al tratarse de un SUV. Los balanceos de la carrocería se reducen a la mínima expresión, aunque los ocupantes puede que no estén tan de acuerdo con este tarado de la suspensión tan firme.