Bentley produjo el Arnage entre los años 1998 y 2010 y supuso la última colaboración con Rolls-Royce.

Fue en el año 1999 cuando se decidió incorporarle un potente motor V8 de gasolina, con 6,75 litros de cubicaje y turbocompresor.

La potencia máxima resultante era de 507 CV y el par máximo de 1.000 Nm. Imposible bajar el consumo de 20,0 litros cada 100 kilómetros.