Este pequeño deportivo con tracción trasera demostró que Toyota, en colaboración con Subaru, todavía tenía la receta del éxito en este particular segmento.

Con el MR2 prácticamente olvidado, los japoneses crearon un coche ligero, con un rendimiento de 200 CV y muy divertido de conducir, que el año que viene estrenará nueva generación. Quizá, acabe perdiendo este puesto, en favor del recientemente presentado Toyota Supra.

El tiempo lo dirá.