Mucho marcas del sector de la automoción cayeron durante la crisis que golpeó la economía mundial en 2008. Una de ellas fue Mercury, que antaño gozó de gran prosperidad.

El Mercury Marauder nació en el año 2000 de la mano de Ford, propietaria de la marca, lanzando un vehículo con carrocería sedán, motor gasolina V8 y tracción trasera.

Trataron de que heredara las líneas de los 'muscle cars' para ganar ventas, pero solo duró dos años en la cadena de montaje. Merece la pena guardar un sitio en los museos del futuro al que posiblemente fue el último de su especie.