Los de Ingolstadt han creado una mezcla casi perfecta en el Audi S1, un versión deportiva del modelo compacto, con tracción total quattro y un motor de gasolina turboalimentado, de 2,9 litros de cilindrada y 231 CV de potencia.

Este coche no se creó con el fin de obtener grandes prestaciones, sino de ofrecer un conjunto que permitiera disfrutar de la conducción, incluso en el día a día, ya que no renuncia al confort.

Automóviles como estos se ven cada vez menos en la gama de las marcas, por lo que no nos extrañaría que el Audi S1 se convirtiera en un icono en el futuro.