El primer BMW M3 dio lugar a una versión cabrio en 1988. De esta última, tan solo se fabricaron 786 unidades, por lo que es un coche difícil de ver por las carreteras.

Pero quizá el más raro de todos sea el prototipo pick-up del M3, que nunca llegó a producirse en serie, pero que sirvió para transportar piezas en la fábrica durante 26 años, hasta que en 2012 dejaron de darle uso.