La historia del BMW M3 se remonta a 1985. Hace 34 años, se inició el desarrollo del modelo deportivo, coincidiendo con la segunda generación (E30) del Serie 3. En marzo de 1986, tuvo lugar el lanzamiento del primer M3, que lucía una carrocería coupé.

Obviamente, la base la tomaba de la berlina alemana, aunque añadiendo hasta 12 elementos distintivos en la carrocería. Bajo el capó, el M3 contaba con un motor de gasolina atmosférico, tetracilíndrico, de 2,3 litros de cubicaje y con una entrega de 195 CV.

Posteriormente, llegarían distintas evoluciones en los años siguientes, como la llegada de la variante Sport Evolution en 1989, con una mecánica de 2,5 litros y 238 CV.